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Girona atribuye a Barcelona la rápida llegada del mosquito tigre • Alcaldes y diputación creen que ha faltado contundencia para atajar la plaga • Medio centenar de municipios firman un convenio para controlar y eliminar el insecto Girona no está dispuesta a aceptar sin más la llegada del mosquito tigre. La localización de los primeros focos del aedes albopictus, a principios de mes, ha impulsado un convenio de colaboración entre medio centenar de municipios con el fin de controlar y evitar la plaga. La iniciativa conjunta se ha presentado esta semana entre agrias críticas a "la pasividad" de las comarcas de Barcelona a la hora de combatir al insecto y las dudas de los técnicos, que consideran que en Girona se ha empezado a actuar tarde. Salvi Güell, alcalde de Castelló d´Empúries (Alt Empordà) y presidente de la Mancomunitat Intermunicipal del Servei de Control de Mosquits de la Badia de Roses i el Baix Ter, lamentó durante la presentación del convenio, el pasado martes, que "Girona tenga que hacer el trabajo que otras administraciones no han hecho porque en otras demarcaciones no se ha evitado la expansión del insecto". Aunque el alcalde ampurdanés matizó después que su crítica se refería a la falta de coordinación en el ámbito supramunicipal para luchar contra el mosquito tigre, lo cierto es que muchos alcaldes gerundenses consideran que el insecto está a las puertas de sus municipios por la falta de actuación de sus homólogos barceloneses. En términos parecidos se pronunció Josep Marigó, responsable de Dipsalut, el organismo de la Diputació de Girona que sufragará la mitad de los dos millones de euros que costarán las medidas para frenar la expansión. Marigó reconoció que, para que el plan de choque tenga éxito, es conveniente que los municipios barceloneses aumenten sus esfuerzos y su coordinación en el intento de erradicar la plaga. PREVISIONES El convenio suscrito por los ayuntamientos de Girona prevé la creación de un servicio dotado de siete técnicos y seis vehículos para controlar y anticiparse a la llegada del mosquito, así como campañas de información ciudadana. También está previsto colocar trampas para evitar y eliminar los huevos del insecto en los municipios que han firmado el acuerdo. Y, en caso de detectar su presencia, se actuará como se hizo en Roses, donde se fumigó con insecticida el sector en el que se halló y se rociaron las acumulaciones de agua con un producto que ataca a las larvas. El Servei de Control de Mosquits de la Badia de Roses i el Baix Ter se muestra preocupado por la evolución del problema. Fuentes próximas al organismo explicaron que los especialistas consideran que en Girona se ha empezado a actuar con medio año de retraso. "Los técnicos ya pusieron sobre la mesa la necesidad de este convenio a principios de año, pero la diputación no se ha decidido a impulsarlo hasta ahora, cuando se han detectado los primeros focos", se lamentaron. El hallazgo, en los últimos días, de nuevos casos en Lloret, Blanes y Tordera parecen confirmar los malos augurios. Textos tomados de El Periodico
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